Leche de arroz casera

Hacer leche de arroz es más sencillo de lo que crees. Se trata de moler el arroz integral sometiéndolo, en esta acción, a un proceso enzimático que transforma el almidón en maltosa. El siguiente paso es añadir la vainilla, una pizca de sal marina y unas gotas de aceite vegetal sin refinar. Por último se guarda en botellas o tetrabriks  y listo.

La bebida es un elixir que resulta dulce al paladar y nutritiva para el cuerpo. Sería lo mismo que decir: inmejorable. Para un litro de leche de arroz se necesita:

15 tazas de agua.
1 taza de arroz integral (moreno) o de avena en grano.
1 cucharadita de vainilla (opcional)
1 cucharadita pequeña de aceite vegetal sin refinar (cártamo o girasol) Es opcional y sirve para enriquecer esta bebida con un poco de ácidos grasos.

El procedimiento es el siguiente: cocinar el cereal con las tazas de agua durante una hora. Pasarlo por un colador y añadir la vainilla. El consejo es tener en cuenta que la leche de arroz casera sólo durará  uno o dos días, dentro de la nevera puesto que no se le añade ningún tipo de conservante ni ha sufrido ningún proceso industrial.

En verano, nada mejor que disfrutar la leche de arroz bien fría y, es ideal para calentar el espíritu en los días más fríos.  Podemos endulzarla con miel, azúcar de caña, panela o cualquier otro endulzante saludable.

Imagen Rudi Riet/ vía enbuenasmanos